Quiero compartir esta reflexión de Itziar Azkona publicada en mundo bocabajo:
mundobocabajo: yo NO soy Charlie, yo soy YO.
Posted: 15 Jan 2015 03:00 AM PST
Por la paz no se lucha
Por la paz se transita.
Itziar Azkona
Durante
todos estos días y tras el atroz y brutal atentado en Francia a la
revista Charlie Hebdo, he estado escuchando muchos de los comentarios
que se han retransmitido a través de numerosos medios de comunicación.
Una
vez más, todo el mundo somos testigos de la violencia que nos acompaña
en este mundo como Humanidad. Y es desolador y desesperanzador. Yo, al
menos, me pregunto cuando vamos a superar esto.
Ahora bien, mientras los políticos dicen
“estar en guerra contra el Yihadismo”,
mientras el sistema prepara una batería mayor de leyes para controlar a
sus ciudadanos y mientras los medios de comunicación han dejado ya de
hablar de los problemas internos para llenarse la boca, las pantallas y
las páginas de un problema global como el terrorismo…., a mi me cuesta
cada día más aceptar
esta dualidad con la que no me identifico.
Me
identifico mucho más con aquellos que están alzando la voz y diciendo
“yo no soy Charlie”. Hasta ahora, hasta hace muy poco, la dualidad era
tan tan férrea que decir “Yo no soy Charlie” nos ubicaba directamente en
“Soy Yihadista”. Así es, o eres “nosotros” o eres “ellos”, o eres
“bueno” o “malo”. Y no había lugar para más.
Pero ahora no, señores gestores del mundo global. ¡Esto ya se acabo!
Entre “Charlie” y “Asesino” hay tanto espacio libre que algunos ya hemos empezado a ocuparlo.
Porque ¿quien es el Estado Islamista? ¿De dónde sacan el dinero? ¿Quien
les vende las armas? ¿Y de verdad creen que me voy a creer que luchan
contra nosotros y nos matan sólo porque Alá es grande? ¿Es que de verdad
“ellos” no somos también “nosotros”?
¿Hasta cuando vamos a
seguir negando “nuestra” parte en todo esto? Cuando ciudadanos de urbes y
localidades cercanas se unen a una lucha armada, a una guerra ¿nos van a
hacer creer que es por religión?
Que pasa ¿que ahora la religión asesinatiza? Y
aún más si Francia o cualquier otro país occidental entrara en guerra y
sus ciudadanos se alistaran para combatir, ¿porqué ellos no serían
terroristas y estos sí? ¿No será que “ellos” están en guerra con
nosotros por algo y aún no nos hemos querido enterar”?
Yo apuesto
por hacer una revisión de todo el sistema, por mirar dentro y no fuera,
por hacer un debate y un análisis serio de lo que está fallando y en
vez de controlar y cerrar fronteras mirar lo que está ocurriendo dentro
de ellas. Observar y tratar de
averiguar qué ocurre para que aún se desarrolle el instinto asesino de las personas, vivan donde vivan y sean de la religión que sean.
Mientras
no interioricemos que todos somos TODOS, no sólo Charlie, entonces no
llegaremos a la solución real del problema sino que tan sólo estaremos
siguiendo el juego a todos aquellos que ahora mismo se están frotando
las manos, en sus despachos, porque esta noticia les da aún más tregua
para sus corruptelas, fechorías y desatinos varios. Desatinos como el
que ahora son dos organizaciones las que se disputan el protagonismo de
la barbarie. Y espero que sepan ustedes de quien hablo porque no lo voy a
escribir no vaya a ser que quien me vigila ahora por Internet derribe
la puerta de mi casa y me detenga.
Y eso por no hablar de la
incoherencia permanente en la que vivimos, ya que somos capaces de dar
cobertura a escala multinacional al asesinato de varias personas en
Francia y ni nos inmutamos por las de miles de muertes por hambre en
África, ni por las de miles de muertes de Ébola en África ni por las de
miles de muertes por esclavitud en las minas de África. Bueno, ya, pero
es que África está tan lejos! Y cómo no lo vemos!
Pues va a ser que esto está cambiando, porque yo personalmente, al ver hoy a todos los franceses ir a comprar en masa su “revista de la libertée”
después de haber visto el programa de Tierra Hostil sobre el Coltán en
África como que he tenido que sujetarme el corazón porque se me encogía y
quería desaparecer.
Y eso por no mencionar el pulso tan
estúpido entre vecinos, ese que ha existido siempre en los pueblos, tan
frecuente, por las lindes, o vaya usted a saber porqué otra cuestión.
Yo, si un vecino me dice que algo le molesta, dejo de hacerlo, o mejor
aún,
uso mi enorme
creatividad para buscar la manera de
seguir haciendo aquello en lo que creo, pero
sin molestar al vecino. Eso en mi planeta se llama RESPETO. Y además, si la creatividad no está para eso ¿para que sirve?
Desde
aquí animo a los Charlie Hebdo de todo el mundo a que usen su enorme
creatividad para ser libremente artistas y humoristas respetando los
límites razonables, esas líneas rojas, esas cuestiones que molestan a
algunos vecinos. Con creatividad se supera todo, incluso ofender al
contrario. Para eso es el arte.
Para mi, donde hay orgullo no hay
libertad. Sin embargo donde hay respeto y tolerancia sí, hay incluso
una libertad más elevada. La libertad de expresión es muchas cosas, y
para mi, también incluye saber callarme aquello que no toca decir. El
silencio que nace del alma, ese, el auténtico, el profundo, el meditado,
ese, el que nace del amor, del respeto y de la tolerancia,
ese silencio forma parte de la mayor libertad de expresión del mundo.
Sé
que lo que digo es sólo mío y no pretendo convencer a nadie. Tan sólo
defender mi espacio, ese que sólo ocupo yo y nadie más, el mío. Si de
paso inspiro a más personas a replantearse un pensamiento alternativo
al: ”ellos malos” - “nosotros buenos”, pues mejor que mejor.
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