domingo, 13 de diciembre de 2015

"los musulmanes no son criminales"‏

El vídeo que se ha hecho viral en estos días:




La estética del vídeo es la misma que en las grabaciones de las brutales ejecuciones del Estado Islámico. Las armas esperan en una mesa, los condenados visten monos naranjas y llevan las manos esposadas a la espalda, los verdugos van con pasamontañas que ocultan su rostro. Los verdugos, que han cogido cada uno una pistola automática en una mesa, obligan a los prisioneros a arrodillarse en un suelo arenoso. Colocan sus armas en la nuca de los prisioneros. El desenlace parece inevitable.
No obstante, en ese momento, la imagen se corta y, sobre un fondo negro, aparece el mensaje: "Los musulmanes no somos criminales". Acto seguido, reaparece la imagen de los presos y sus captores. Estos, retiran la pistola y la guardan en su funda para, inmediatamente, quitarse los pasamontañas de la cara, arrojar esa prenda al suelo y marcharse.
FRENTE LEVANTE
El vídeo ha sido elaborado por el Frente Levante, un grupo de rebeldes sirios que en los alrededores de Alepo combate contra el Estado Islámico y contra las tropas regulares sirias. Los prisioneros son yihadistas del Estado Islámico que fueron apresados en los combates en lo que ese grupo logró arrebatar a los terroristas dos localidades. Los rebeldes han difundido la grabación para desacreditar las brutales ejecuciones de los yihadistas y dejar patente que ellos son diferentes.
De hecho, el vídeo acaba con el sermón de un imán en que informa a los yihadistas que se les perdona la vida y que van a ser enviados de vuelta a prisión. "Nosotros no somos el mal", dice el imán.


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Una lesbiana marroquí causa polémica al hacer pública su condición sexual



20 MINUTOS.ES
20 MINUTOS.ES
VIERNES, 11 DE DICIEMBRE DE 2015 17:58 GMT


EFE
  • El vídeo fue publicado por la revista dirigida al público gay marroquí Akaliyat.
  • La joven Hajar Mutawakil hace un llamado a la tolerancia: "El amor no es un pecado, no es un crimen, amad a quienes quieran y donde quieran".
  • El video ha ocasionado una gran polémica en la sociedad de Marruecos donde la homosexualidad está criminalizada con penas de cárcel.

Una lesbiana marroquí llamada Hajar Mutawakil ha "salido del armario" públicamente en un vídeo donde aparece a cara descubierta, lo que ha suscitado un enorme impacto en las redes sociales.
El vídeo fue publicado por la revista dirigida al público homosexual marroquí Akaliyat (Minorías) en el marco de la campaña que está llevando a cabo bajo el tema "El amor es un derecho humano" con motivo del Día de los Derechos Humanos.
En esta grabación de 33 segundos aparece la militante homosexual Hajar Mutawakil llamando a la tolerancia: "El amor no es un pecado, no es un crimen, amad a quienes quieran y donde quieran".
En su cuenta en Facebook, Mutawakil dijo no sentirse portavoz de los homosexuales y que con su vídeo pretendía básicamente "expresarse como persona", y aclaró que no tiene ningún problema con los musulmanes como personas, sino "con sus creencias que les dan derecho a insultarme, pegarme y hasta matarme".
En una declaración inusual en una sociedad musulmana, Hajar añade que el islam "me denigra primero como persona, segundo como mujer, tercero como no musulmana y por último como homosexual".
Las redes sociales y los medios locales comentaron con profusión el vídeo generando reacciones reprobatorias y de apoyo, y varios activistas izquierdistas compartieron el vídeo como señal de apoyo.
Mutawakil dijo en una entrevista con el diario electrónico "Al yaum24" que los homosexuales deben imponer su existencia en la sociedad "porque forman parte de esta sociedad que debe respetarles".
La homosexualidad está criminalizada en Marruecos por el artículo 489 del Código Penal, que castiga con una pena de entre seis meses y tres años a "quien cometa un acto impúdico contra natura con un individuo de su mismo sexo", y sufre también de una gran reprobación social.
El movimiento homosexual marroquí, clandestino, cuenta con varias decenas de jóvenes activistas que publican algunas revistas "on line", pero nunca hasta ahora habían dado la cara de forma pública

martes, 1 de diciembre de 2015

Las mujeres saudís se preparan para las primeras elecciones en que se les permite participar




Hace cuatro años, el entonces rey saudí, Abdalá -fallecido el pasado enero-, anunció que en las elecciones municipales del 2015 las mujeres de Arabia Saudí podrían votar.
En este país bañado en petrodólares y aliado de EEUU y Europa, hasta este año, las mujeres no han podido ejercer un derecho tan elemental como el voto, del que sí gozaban ya sus compatriotas masculinos.
Las saudís también pueden ser designadas miembros del Consejo de la Shura, el órgano que se ocupa de asesorar a la monarquía, y se han presentado como candidatas a los comicios locales, cuya campaña electoral ha comenzado hoy, domingo.
Las mujeres candidatas a ocupar asientos en los 284 consejos municipales del país se han puesto manos a la obra para convencer a los ciudadanos de que las elijan, sobre todo a las votantes, en las elecciones municipales del 12 de diciembre.
CAMPAÑA SOLO ENTRE FÉMINAS
Unas 900 saudís, de un total de 7.000 candidatos, se presentan a los comicios. Solo podrán hacer campaña entre las mujeres, ya que el reino ultraconservador saudí prohibe actos en los que se reúnan hombres y mujeres. Si quieren explicar su programa a sus conciudadanos masculinos, tendrán que hacerlo a través de un portavoz.
Para darse a conocer, las candidatas pueden hacer campaña en las redes sociales como Twitter y Facebook. También pueden utilizar folletos y carteles, pero sin su fotografía, prohibición que se aplica también a los hombres.
Las restricciones para las mujeres son numerosas en Arabia Saudí. Los derechos de las ciudadanas son mínimos y se violan algunos de los más básicos.
El concepto de tutela de los hombres sobre las mujeres aplicado en Arabia Saudí limita gravemente los derechos de las saudís en la vida pública y privada. No están autorizadas a aparecer en público si no van cubiertas de pies a cabeza, no pueden viajar, conducir, tener trabajos remunerados, recibir educación superior ni casarse sin el permiso de un tutor varón.
130.000 INSCRITAS PARA VOTAR
Además, las casadas con extranjeros no pueden transmitir su nacionalidad a sus hijos, mientras que los hombres en circunstancias similares sí pueden hacerlo. Arabia Saudita es un país de mayoría wahabí, una rama del Islam que aplica la sharia (ley islámica) de una manera muy estricta.
Solo 130.600 mujeres se han inscrito en las listas electorales para poder votar en las municipales, unas diez veces menos que hombres, según datos oficiales.
“Vamos a votar a mujeres, aunque no sepamos nada de ellas. Para mi es suficiente que sean mujeres como yo”, explicó a la agencia France Presse Um Fawaz, profesora en Hafr al Baden, en el noroeste del país.
Algunas aspirantes han sido descalificadas. “Me han eliminado como candidata para las municipales (…) Lucharé por los canales apropiados”, afirmó Loujain Hathloul, una activista detenida dos meses por haber intentado, en diciembre del 2004, entrar en Arabia Saudí conduciendo un coche, a través de la frontera con los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
“Luchamos por un cambio verdadero, independiente de la influencia de las tribus o las familias”, manifestó a France Presse Saud al Shamry, un hombre de Riad que no descarta votar a una mujer “si su programa es convincente”.

Publicado en News Republic

lunes, 23 de noviembre de 2015

H&M Fichó a la primera modelo con velo islámico





"¿Estás seguro de que saben que llevo velo?", le dijo esta joven de 23 años a su agente cuando este le informó de que H&M estaba pensando en ella para su próxima publicidad. Ahora es imagen de la marca de ropa (con permiso de Inditex) más importante del mundo. Aparece en el fashion film 'Close the loop', la iniciativa que el emporio textil sueco ha lanzado para concienciar a los usuarios sobre la importancia de reciclar las prendas

Junto a ella, en el vídeo aparecen modelos que reflejan la diversidad de culturas, etnias o rasgos físicos, chicas que están por encima de la talla 38, hindúes con turbante o mujeres que sobrepasan los sesenta, Sin embargo, todos los anteriores, antes o después, han tenido un papel (aunque sea minoritario) en campañas de marcas como GAP o American Apparel. En el caso del velo islámico, esta es la primera vez.


 
 
El actor Waris Ahluwalia en la campaña de GAP / Twitter
Mariah Idrissi, londinense de madre marroquí, alaba la inciativa de H&M; afirma que respetaron sus creencias en todo momento y considera que esta campaña supone un paso adelante, "dado que el Islam es la segunda religión más numerosa del mundo". Además de ser muy rentable para el mercado textil.
Según la revista Fortune, las mujeres musulmanas gastaron 266 mil millones de euros en moda durante 2013 (más que Japón e Italia juntos). Y se espera que esta cifra se duplique en 2019. Existen blogs de streetstyle, como Hipster Hijabis, que acumulan decenas de miles de seguidores. Y marcas como DKNY, avistando el negocio, dedicaron el año pasado una línea textil a las prendas aptas para el Ramadán. Solo faltaba que una enseña global, com millones de clientes en todo el mundo, empatizara con este sector de la población. Por fin se ha abierto el camino.






Publicado en El País- Tentaciones

martes, 10 de noviembre de 2015

Las bloggers con hijab que revolucionan internet

hijabista moda

Mujeres jóvenes, modernas y seguidoras de las últimas tendencias, ¿qué les diferencia del resto para ser llamadas hijabistas? Ser mujeres musulmanas que visten a la moda respetando el hiyab, es decir, el código de vestimenta femenina islámica por el cual deben cubrir la mayor parte de su cuerpo. Las fashionistas musulmanas son el nuevo fenómeno de Internet con una comunidad cada vez más creciente entre las mujeres de todo el mundo.

Hijabi Fashion

Dalal AlDoub

El hiyab sigue siendo un código a seguir para muchas mujeres de todo el mundo. Más allá de la religión, la tradición se mantiene, e incluso se acrecienta en según qué casos, y la liberación en el vestir da pasos hacia atrás en paralelo a una asimilación como un estilo propio y representativo frente al foráneo.
En este último caso, las hijabistas, palabra que surge de mezclar "hijab" y "fashionista", suponen la modernización de un estilo asociado a la privación de una libertad por parte de la mujer que vemos cómo va cambiando.

hijabista look calle

La moda no es ajena a esta forma de vestir y vemos cómo en los últimos tiempos cada vez hay más empresas especializadas en este estilo, de la misma manera que las hay en otros campos. Donde hay oportunidades por explotar surge el negocio y la hijabi fashion es un terreno floreciente.
La hijabi fashion acaba teniendo en común el uso del velo, con la cara descubierta, los vestidos de largo midi, amplios, evitando cualquier detalle ceñido, al igual que el resto de prendas, vestidos combinados en muchos casos con pantalones y de manga larga, cubriendo al máximo el cuerpo. El turbante es la alternativa al velo.

Su Sartorialist hijabista

Scott Schuman logró convertir su blog de fotografía 'cotidiana' (ejem) de calle en todo un negocio que hemos visto replicarse hasta la saciedad. Las hijabistas también tienen su propio Sartorialist: Modest Street Fashion.

Langston Hues es un fotógrafo de Detroit que se ha encargado de retratar este fenómeno en diferentes ciudades del mundo. Él ha captado numerosos looks en las calles de Kuala Lumpur, Nueva York, Yakarta, Bruselas o Melbourne que luego ha resumido en su libro 'Modest Street Fashion'.

Instagrammers antes que bloggers

Ascia

El fenómeno blogger ha acabado cediendo ante el poder inmediato y sencillo de Instagram. Entre las hijabistas la red social de fotografías polaroid también ha calado muy fuerte y allí podemos encontrarnos a auténticas estrellas con millones de seguidores.
Es el caso de Ascia AKF, quien se define como una mujer mitad kuwaití y estadounidense blogger y diseñadora de turbantes. Tiene más de un millón de seguidores y, en cambio, su blog está parado desde verano.

Dalal AlDoub

Dalal AlDoub tiene más de 876.000 seguidores. Ella es una blogger de moda y maquillaje de Kuwait.

Dina Tokio

Dina Tokio cuenta con más de 310.000 seguidores. Es diseñadora, estilista y blogger de moda.

Nada

Es de Indonesia pero vive en Alemania, Indah Nada Puspita es una joven estudiante y blogger de moda cuyo blog (con cinco años de vida) podría pasar por cualquier otro de una blogger occidental con la salvedad del pañuelo. De gran calidad en la imagen y con un estilo más abierto al vestir.

Yuna Liszarai

La cantante Yuna Liszarai (con 18.368 seguidores) es una de las mujeres hijabistas que podrían dar que hablar en los próximos meses. Una apasionada de la moda como demostraba hace unos años en su blog y hasta en Lookbook.
A destacar también la web #Hijab donde directamente apuestan por el término Hijabistas y con el guiño a las redes sociales. Una web de moda donde proponen distintos looks y van recopilando estilismos de bloggers.
Tags como #hijabista, #hijabistamag o #hijabistas superan los 390.000 resultados, a los que habría que sumar todos los derivados y relacionados.
Las hijabistas también tienen un lugar muy destacado en Pinterest, una red social donde podemos encontrar miles de fotografías sobre el estilo, con consejos sobre cómo lucir el pañuelo o looks de mujeres anónimas.

Inayah, el Free People que cumple con el hiyab

Inayah

Si hay una empresa de moda que está haciendo bien los deberes en el plano digital esa es Free People. Inayah no es la marca estadounidense pero es lo más cercano que me he encontrado a esta. Cuidan muy bien las redes sociales como Facebook, Instagram o Pinterest. Saben dónde tienen a su público y quiénes son sus referentes de estilo. Inayah cuenta con bloggers para lucir la última moda hijabista al más puro estilo de una marca como Zara, Romwe o TopShop.
Mismos patrones en el estilo de venta, misma forma de comunicar y de utilizar los canales sociales con la salvedad de ver looks con velos, vestidos sobrios pero que buscan la última moda y el punto máximo de tendencia.

Hijab-ista

Otro negocio relacionado es Hijab-ista. En agosto de 2011 Hijabi Muslimah decidió abrir la web Hijab-ista, uno de los sitios más populares en relación a este estilo de vestir. Una compañía familiar asentada en Estados Unidos. Una tienda low cost donde se dedican a vender todo tipo de prendas entre las que vemos vestidos, pañuelos y turbantes.
El fenómeno hijabistas está solo en sus comienzos. Un fenómeno que podría suponer una apertura silenciosa en determinados aspectos que a la larga modernizarán el estilo de vida de estas mujeres y acabarán por generar posibles cambios. O al menos, esa podría ser su parte soñada.

Fuente: Trendencias

jueves, 5 de noviembre de 2015

La princesa saudí que lucha por las mujeres de su país


Reema Bandar Al Saud es una princesa de Arabia Saudí que lucha para que las mujeres en su país tengan más derechos y libertades.




Las limitaciones impuestas a las mujeres de su país afectan a todos los ámbitos de una vida adulta: sin el permiso de sus padres o maridos, no pueden estudiar, casarse o viajar. Su independencia también se ve lastrada cuando su objetivo es obtener un empleo y un salario. Como indican las estadísticas, suponen el 60% del alumnado universitario, pero solo el 13% del total de trabajadores que hay en el país. Sin embargo, algunos miembros de la sociedad saudí combaten esta situación e intentan buscar rendijas de libertad. Ejemplo de ello es la princesa Reema Bandar Al Saud, como recoge un reportaje publicado por el medio estadounidense «Fast Company».
Reema tiene 40 años y vive en Riyad, la capital de Arabia Saudí. Karen Valby, enviada por «Fast Company», narra su visita a la princesa y describe el círculo que le rodea, formado por artistas, diseñadoras, galeristas y editoras. Muchas de ellas participan en el proyecto de esta mujer de la realeza, «10KSA», pensado para combatir el cáncer de mama. El ambiente coercitivo puede tener consecuencias incluso en la salud. En una sociedad como la saudí, hablar de ciertas enfermedades es un tema tabú. Las cifras lo muestran: un 60% de los casos de cáncer de mama son diagnosticados de forma tardía, frente al 30% en un país como Estados Unidos.
Durante un acto de «10KSA», la periodista de «Fast Company» comprueba la fuerza de ese conservadurismo latente y se sorprende cuando charla con una joven estudiante de ingeniería, a la que pregunta sobre la prohibición de conducir, que le afecta: «Hay normas en la vida. Son por nuestro bien. Aquí las mujeres pueden pensar que están siendo maltratadas, pero no», responde la chica.
Para Reema, la gran dificultad es luchar contra ese tipo de pensamiento conservador. Sin embargo, su estrategia se basa en la diplomacia y en la astucia, sin buscar una confrontación directa que no daría resultados. Combatir la falta de educación y dotar a las mujeres de conocimientos que aumenten su independencia es uno de sus propósitos principales: «Aquí no saben cómo llegar por sí mismas a un aeropuerto o reservar una habitación de hotel. Solo hace cinco años que las mujeres pueden abrir cuentas bancarias sin sus padres», apunta. Enfrentarse a estas limitaciones, considera, resulta básico para que las mujeres puedan obtener más protagonismo en una sociedad como la saudí.

Publicado en News Republic

lunes, 26 de octubre de 2015

El feminismo islámico no existe

«El feminismo islámico no existe»
 
Transcribo una entrevista que le hicieron a Wassyla Tamzali en el periódico ABC el 27 de marzo del 2011 y ahora quiero recuperar aquí:

La veterana luchadora por los derechos de las mujeres, tras la entrevista el pasado miércoles en Barcelona
La argelina Wassyla Tamzali es partidaria de llamar a las cosas por su nombre. En «El burka como excusa» (Saga editorial) Tamzali aconseja a nuestros dirigentes que aborden el problema más allá de la coyuntura política.Veterana luchadora por los derechos de las mujeres, le indigna ver cómo el Gobierno español frenó la prohibición de «ese sudario» porque identificaba la iniciativa con la derecha.
—¿El burka no es musulmán?
—Definitivamente, no. En los países musulmanes es pre-islámico y su práctica está delimitada: península arábiga, Afganistán, sur de Irán... El burka no tiene nada que ver, por ejemplo, con la población bereber del Magreb: las mujeres bereberes no llevan velo.
—¿Ni un símbolo religioso?
—No es un símbolo religioso. No existe ningún pasaje del Corán que hable del burka: supone, pura y simplemente, un símbolo de dominación. Una forma de terrorismo intelectual, religioso y moral contra la libertad de las mujeres.
—Hay quien habla de «feminismo islámico».
—El «feminismo islámico» es un oxímoron, una impostura que se ha infiltrado no sólo en las universidades, sino en organismos internacionales como la Unesco. Las instituciones europeas dedicadas al diálogo con los países del sur del Mediterráneo también han escogido el llamado «feminismo islámico». En España ya se conocen las posiciones ambiguas de la Casa Árabe, y ahora hay que añadir la de la Casa del Mediterráneo de Alicante. No nos engañemos. El feminismo es una ideología de liberación y el islam es de obediencia.
—Afirma que la izquierda no se enfrenta al burka...
—El discurso de la izquierda no deja de sorprenderme. Soy consciente de que hay que controlar la islamofobia de la ultraderecha, pero las respuestas de políticos, intelectuales y feministas de izquierda son inaceptables, erróneas. El pensamiento posmoderno ya no aspira a transformar el mundo, lo acepta tal como es y afirma que el universalismo es europeo y no se debe imponer a otras culturas. La izquierda es incapaz de formular una moral: todo le parece tolerable... La barbarie del burka no hace callar a los corifeos del culturalismo.
—Presentan el velo como un acto de libertad religiosa...
—Si discutes el velo te adscriben a la derecha: no se lo cuestionan porque su idea de libertad se funda en la voluntad subjetiva.
—¿Cómo ve las revueltas en el mundo árabe?
—En esas revueltas nadie ha escuchado eslóganes antioccidentales, ni antiisraelíes, ni proclamas islámicas. Por primera vez, desde la independencia, los pueblos árabes ponen la Historia en marcha. Con la descolonización, la Historia quedó frenada con las dictaduras militares de Siria, Egipto o Argelia.
—Gadafi asegura luchar contra Al Qaida.
—También decían que eran el freno contra el islamismo y por eso los apoyaba Occidente. No se lo crea. Totalitarismo e islamismo se retroalimentan.
—Muchos historiadores sugieren que el islam no ha vivido una Reforma como el catolicismo. ¿Los cambios políticos pueden ayudar?
—El catolicismo se reformó cuando cambiaron los sistemas políticos. La caída del absolutismo abrió las puertas a la reforma religiosa. Este cambio político, si se produce, comportará una reforma en la religión musulmana.
—Dice que muchos musulmanes ya no se reconocen en el islam...
—Si los católicos no se identifican con la Inquisición es lógico que algunos musulmanes no crean en un islam absolutista.
—Quienes no se oponen al burka argumentan que es un fenómeno minoritario, que prohibirlo provocaría un efecto rebote entre los musulmanes más antioccidentales...
—De los musulmanes integrados en la vida democrática no se habla. Es un islam silencioso, mientras que el islam violento acapara los medios. Cuando hablamos de burka nos referimos a un símbolo, no a una simple prenda de lino.
—¿Y la Alianza de Civilizaciones?
—La izquierda española se ha hecho adepta del relativismo cultural. La Alianza de Civilizaciones es un «gadget» político, la respuesta al Choque de Culturas. Si el Choque dividía el mundo entre buenos y malos, la Alianza lo subdividía en civilizaciones múltiples que había que respetar. Acaban en lo mismo: explotar las diferencias.
—Supongamos que los países árabes alcanzan la democracia. ¿Qué hacemos si, como sucedió en Argelia, un partido islamista gana las elecciones?
—El peligro islámico en Argelia ha pasado y no creo que Egipto o Túnez salgan de una dictadura para caer en otra. El peligro es que los militares que controlan aún el poder, como en Egipto, se aliaran con los Hermanos Musulmanes. Llegar a un acuerdo resulta fácil entre quienes no creen en la democracia.

Por SERGI DORIA Foto: INÉS BAUCELLS